lunes, 22 de noviembre de 2010

miércoles, 17 de noviembre de 2010

ACERCA DEL PROTOCOLO DE KYOTO

Para responder a la amenaza del cambio climático, la ONU aprobó en 1997 el Protocolo de Kyoto, que fue ratificado por 156 países y, finalmente, rechazado por los mayores contaminantes del mundo: Estados Unidos y Australia. El Protocolo establece el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en una media del 5,2 por ciento con respecto a los niveles de 1990 para el año 2012. El comercio de emisiones, el principal mecanismo para alcanzar esta meta, fue impulsado por los Estados Unidos a raíz de la fuerte presión de las grandes empresas. El acuerdo divide y privatiza la atmósfera como si fueran parcelas e instituye un mecanismo de compra y venta de 'permisos de contaminación' como si se tratara de una mercancía cualquiera.

¿Qué son los permisos de contaminación y cómo se comercia con ellos?

De acuerdo con el Protocolo de Kyoto, los 'contaminantes' son países que han aceptado unos objetivos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero durante un período de tiempo predeterminado. Estos países son los que más contaminan, es decir, los que se suelen conocer como "desarrollados". Estos países reciben entonces una serie de 'permisos de derechos de emisión', que serían equivalentes a sus niveles de emisión en 1990 más/menos su compromiso de reducción de emisiones. Estos permisos se calculan en unidades de dióxido de carbono, uno de los principales gases de efecto invernadero. Una tonelada de dióxido de carbono equivaldría a un permiso. Los permisos, en realidad, no son otra cosa que licencias para poder contaminar hasta los límites fijados por los acuerdos de Kyoto. Los países, posteriormente, asignan los permisos a las industrias más contaminantes de su territorio nacional, normalmente de forma gratuita. Con este sistema, el que contamina es recompensado.

Una vez disponen de los permisos, las industrias pueden utilizarlos de varias formas:

  1. Si la industria contaminante no utiliza toda su asignación, puede guardarse los permisos para el próximo período o vendérselos a otra industria contaminante en el mercado.
  2. Si la industria contaminante utiliza toda su asignación durante el período de tiempo fijado, pero contamina más, debe comprar permisos a otra industria que no haya utilizado toda su asignación.
  3. La industria contaminante puede invertir en programas para reducir la contaminación en otros países o regiones y, de este modo, 'generar' créditos que después puede vender, depositar o utilizar para compensar el déficit de la asignación original.

Los proyectos de generación de créditos que se despliegan en un país que no tiene un objetivo para reducir emisiones, que suelen ser países del llamado 'mundo en vías de desarrollo', están cubiertos por el polémico Mecanismo para un desarrollo limpio (MDL). Los proyectos que se ejecutan en países que sí cuentan con objetivos de reducción se realizan según lo dispuesto por lo que se conoce como Aplicación conjunta (AC).

Los proyectos MDL y AC pueden ser de muy diversos tipos: plantaciones con monocultivo de árboles para absorber dióxido de carbono; proyectos con energías renovables, con fuentes solares o eólicas, por ejemplo; mejoras tecnológicas en la generación de energía; captura de metano de vertederos; mejoras básicas en fábricas contaminantes, etcétera. La cantidad de créditos generados por cada proyecto se obtiene calculando la diferencia entre el nivel de emisiones con el proyecto y el nivel de emisiones que se produciría en un hipotético futuro alternativo sin el proyecto. Partiendo de este futuro imaginario, la industria contaminante puede elaborar un cuadro catastrófico de las emisiones que supuestamente se habrían producido sin el proyecto MDL o AC de la empresa. Este sistema fomenta que se hagan suposiciones sobre lo que habría sucedido en el futuro sin el proyecto y en el peor de los escenarios posibles. Cuanto mayores sean las emisiones hipotéticas, mayores serán las supuestas reducciones y mayor será también el número de créditos que se podrá vender. Sin embargo, es imposible saber cuántas emisiones se habrían generado sin el proyecto.

Pero los árboles absorben dióxido de carbono y eso es positivo, ¿no?

Los árboles absorben dióxido de carbono, pero también lo liberan. Calcular con exactitud cuánto se absorbe y cuánto se libera durante la vida de un solo árbol ya es bastante complicado, pero intentar realizar estos cálculos con todo un bosque o una plantación de árboles es imposible. Se ha demostrado que los bosques vírgenes tienen una capacidad mucho mayor que las plantaciones de monocultivos para absorber mayor dióxido de carbono del emitido. Las plantaciones, además, tienen otros graves impactos sobre la biodiversidad, el clima y las comunidades cercanas que no quedan reflejados en los cálculos sobre reducción de emisiones.

¿Está Plantar en el mercado?

En 2001, Plantar adquirió y puso en marcha plantaciones de eucalipto en grandes extensiones de terreno de Felixlândia, Brasil, donde se filmó este documental, con el objetivo de demostrar la 'adicionalidad' de las plantaciones (es decir, que las plantaciones son algo añadido a sus operaciones habituales). Plantar intentó, sin éxito, registrar tres veces sus plantaciones y procesos industriales en el MDL para empezar a generar unos créditos de derechos de emisión muy lucrativos. Anteriormente, su propuesta consistía en cultivar plantaciones de eucalipto que se podrían utilizar para producir carbón y así evitar actividades mineras.

Finalmente, la junta ejecutiva del MDL aprobó en agosto de 2007 otra versión del proyecto de Plantar; esta vez, para reducir emisiones mediante la captura del metano generado con la quema en hornos del eucalipto para crear carbón para las fundiciones de hierro de Plantar. Este hierro se utiliza después para fabricar acero −el 60 por ciento destinado a la exportación− que se usa principalmente en la construcción de maquinaria y automóviles. Éste es sólo un ejemplo de los muchos que demuestran que muchas grandes industrias contaminantes están obteniendo beneficios y creándose una legitimidad medioambiental en el mercado internacional de emisiones a expensas de las comunidades locales. La resistencia local e internacional ante estos proyectos es de vital importancia para denunciar las injusticias perpetuadas con este comercio y su incapacidad para abordar la amenaza del cambio climático. La resistencia en Brasil y en el plano internacional ha servido para presionar a la ONU con el fin de que siga rechazando este tipo de solicitudes. Pero es necesario mantener esa presión para asegurarse de que no se acepte a empresas como Plantar y para poner en tela de juicio la eficacia del comercio de emisiones en la lucha contra el cambio climático.

¿Qué tiene que ver en todo esto el Banco Mundial?

El Fondo Prototipo del Carbono (PCF) del Banco Mundial, inaugurado en 2000, invierte el dinero de empresas y gobiernos en proyectos concebidos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y generar créditos que después se puedan vender en el mercado. El Banco se han convertido en el mayor intermediario público en la adquisición de derechos de emisión, y está obteniendo sustanciosas comisiones con la venta de los créditos generados por los proyectos. En 2002, el Banco Mundial cerró un acuerdo para adquirir reducciones de emisiones del proyecto de Plantar.

En aquel momento, como el proyecto no había sido aceptado por el MDL, los créditos que se generaban eran 'reducciones de emisiones voluntarias' (VER), que son emisiones que sólo pueden utilizar empresas y personas físicas en el mercado voluntario. Cuando un proyecto funciona plenamente de acuerdo con las disposiciones del MDL, genera 'reducciones de emisiones certificadas' (CER), que son aquellas que las empresas y los países pueden utilizar para medir el cumplimiento de los objetivos de Kyoto. Las reducciones certificadas tienen mucha mayor demanda que las voluntarias, y también alcanzan un precio muy superior en el mercado. Se ejerció una importante presión para que el proyecto de Plantar fuera aceptado por el MDL, de modo que generara más beneficios para Plantar y el Banco Mundial.

El comercio de emisiones no es la solución al cambio climático

El comercio de emisiones es un sutil método para aplazar los cambios que se deben realizar para que la economía mundial reduzca sus emisiones. Estos cambios son, en teoría, muy sencillos: reducir el consumo de energía, ir abandonando los combustibles fósiles, y adoptar modelos equitativos y justos para la producción y el consumo de energía. Pero en la práctica, estos cambios plantean un desafío global que comporta un cambio social y político, y que atañe a cuestiones como derechos territoriales, explotación neocolonial, comercio y relaciones entre Norte y Sur. El Sur no es un vertedero para la contaminación del Norte. Es fundamental reconstruir estas relaciones entre el Norte y el Sur y abordar la histórica deuda ecológica. La incapacidad del Protocolo de Kyoto para abordar el cambio climático es también un ejemplo de los problemas que padecen los procesos de decisión democrática y un síntoma muy claro de las injusticias que inundan las relaciones internacionales entre los pueblos. De este modo, el cambio climático se puede contemplar como un marco a través del que afrontar un verdadero cambio social.

Fuente: Carbon Trade Watch http://www.carbontradewatch.org/carbon-connection-es/que-es-el-protocolo-de-kyoto.html


domingo, 14 de noviembre de 2010

1.1 Conceptos básicos de ecología y medio ambiente.

1.1.1 La Ecología y ciencias afines.

1.1.2 Ecosistemas.

1.1.3 Factores limitativos.

1.1.4 Diversidad biológica.

1.1.5 Recursos naturales.

1.2 Conceptos básicos de impacto ambiental.

1.2.1 Definición y clasificación.

1.2.2. Impactos sobre la fauna y flora.

1.2.3 Impactos sobre el aire, agua y suelo.

1.2.4. Impactos sociales y Culturales.

1.3. Actividades antropogénicas: historia y sus consecuencias.

1.3.1 El medio ambiente proveedor de alimentos, salud y energéticos.

1.3.2 Impacto de la agricultura.

1.3.3 Impacto de la industrialización.

1.3.4. La población humana.

1.3.5. Impacto de la urbanización.

1.3.6 El crecimiento económico.

2.1 Sistema de Valores.

2.1.1 Definición de valores y sus características.

2.1.2 Valores y principios.

2.1.3 La educación en valores.

2.2. El profesional integral.

2.2.1 La formación de valores del profesional.

2.2.2 Actitudes y Componentes

Actitudinales Componentes cognoscitivo, afectivo y conativo.

2.3 Valores y actitudes hacia el Medio Ambiente.

2.3.2 Efectos colaterales, valor estético y tecnología.

2.3.3. Los valores y el uso racional de los recursos naturales

(ecosistemas, agua, suelo, energéticos, flora, fauna, etc.).

2.3.4. Los valores y el control de la contaminación.

3.1 La planificación para el desarrollo.

3.1.1 Estilos de desarrollo.

3.1.2 El desarrollo sustentable. Conceptos.

3.1.3 Indicadores de sustentabilidad.

3.2 Enfoque ecológico del desarrollo sustentable.

3.2.1 Inventarios del ciclo de vida (ICV)

3.2.2 Análisis del ciclo de vida (ACV)

3.2.3 Educación ambiental.

Redes de educación ambiental y desarrollo sustentable.

3.3.1 De la noción de crecimiento a la noción de desarrollo.

3.3.2 Desmaterialización.

3.3.3. Tecnología y producción limpias.

3.3.4 Ecodiseño.

3.4. Enfoque Económico y Normativo del desarrollo sustentable.

3.4.1 Instrumentos económicos.

3.4.2 Normatividad ambiental.

4.1 Calidad de Vida.

4.1.1 Calidad de vida.

4.1.2 Estilos de vida y calidad de vida.

4.1.3 Indicadores de calidad de vida.

4.2 Índices de calidad.

4.2.1 Índices de calidad ambiental.

4.2.2 Índices de calidad de vida.

4.3 Los valores y la participación ciudadana

en el desarrollo sustentable.

4.4 Las tendencias mundiales para el des sustentable.

4.4.1 Las cumbres mundiales sobre el des sustentable.

4.4.2 Sistemas de Gestión

Medioambiental (SGMA)

Normatividad ISO-14000 y otras.

5.1 Aportación del perfil del egresado para el des sustentable.

5.2 Vinculación de la carrera específica al desarrollo

urbano y al desarrollo rural.

5.3 Análisis FODA en el caso regional o local.

5.4 Vinculación del FODA regional con el potencial

de las carreras del SNEST.

5.5 Vinculación de la carrera con el pago

por servicios ambientales, el manejo integral de

residuos sólidos y peligrosos, el tratamiento de aguas

y la calidad del aire, etc.

El

concepto de desarrollo sustentable en su sentido más general, ha sido aceptado y apoyado ampliamente. Sin embargo, ha resultado más difícil el traducir este concepto en objetivos, programas y políticas prácticas alrededor de los cuales puedan unirse las naciones, debido a que éstas enfrentan circunstancias muy variables.
El marco conceptual del desarrollo sustentable presenta varias aproximaciones en función del enfoque disciplinario que la aborda. De este modo, para algunos lo importante es el uso de los recursos naturales renovables, de tal suerte que no los agote o degrade y devenga una reducción real de su utilidad renovable para las generaciones futuras, manteniéndo constante los inventarios de recursos naturales.
El desarrollo no significa necesariamente crecimiento económico, el tipo de actividad económica puede cambiar sin incrementar la cantidad de bienes y servicios. Se dice que el crecimiento económico no sólo es compatible con el desarrollo sustentable, sino que es necesario para mitigar la pobreza, generar los recursos para el desarrollo y prevenir la degradación ambiental. La cuestión es la calidad del crecimiento y cómo se distribuyen sus beneficios no sólo la mera expansión
Con frecuencia, el desarrollo sustentable se define también como el desarrollo que mejora la atención de la salud, la educación y el bienestar social. Actualmente se admite que el desarrollo humano es decisivo para el desarrollo económico y por la rápida estabilización de la población.
Algunos autores han extendido aún mas la definición de desarrollo sustentable al incluir una rápida transformación de la base tecnológica de la civilización industrial; para la cual señalan que es necesario que la nueva tecnología sea más limpia, de mayor rendimiento y ahorre recursos naturales a fin de poder reducir la contaminación, ayudar a estabilizar el clima y ajustar el crecimiento de la población y la actividad económica.
Un componente importante implícito en todas las definiciones de desarrollo sustentable se relaciona con la equidad: la equidad para las generaciones por venir, cuyos intereses no están representados en los análisis económicos estándares ni en las fuerzas que desestiman el futuro, y la equidad para la gente que vive actualmente, que no tiene un acceso igual a los recursos naturales o a los bienes sociales y económicos.
Existe, en efecto, cierto conflicto entre ambos tipos de equidad. Mientras que por una parte se apunta que los problemas ambientales en los países en desarrollo no pueden resolverse sin mitigar la pobreza y demandar una redistribución de la riqueza o de los ingresos, tanto dentro de los países como entre las naciones ricas y pobres. Por otro lado, se enfatiza la equidad intergeneracional, la participación en el bienestar entre la gente de hoy y la del futuro y se concentra en la necesidad de reducir el consumo actual para proveer inversiones que formen recursos tales como conocimiento y tecnología para el futuro.
La Unión Mundial de Conservación definió el desarrollo sustentable en términos de mejorar la calidad de la vida humana sin exceder la capacidad de carga de los ecosistemas que lo sustentan. Esto supone que el desarrollo sustentable es un proceso que requiere de progresos simultáneos en diversas dimensiones económica, humana, ambiental y tecnológica.

Caracterización del Desarrollo
El uso del término "desarrollo", más que crecimiento económico, implica aceptar las limitaciones del uso de medidas como PIB o bienestar de una nación. Desarrollo comprende intereses mayores de calidad de vida, consecución educacional, estado nutricional, acceso a libertades y bienestar espiritual. El énfasis en la sustentabilidad sugiere que es necesario un esfuerzo político orientado para hacer que estos alcances de desarrollo terminen bien en el futuro.
Puesto que desarrollo es un término de valor, implica entonces, cambios que son deseables, no obstante, aún no hay consenso en su significado. Qué constituye el desarrollo, depende de las metas sociales que sean invocadas por el Gobierno o el analista.
Desarrollo es un vector de propósitos deseables, es decir, es una lista de atributos que la sociedad busca alcanzar o maximizar, los elementos de este vector pueden incluir:

  • Incremento en el ingreso per capita real.
  • Mejoramiento en el estado de salud y nutrición.
  • Avances educativos.
  • Acceso a los recursos.
  • Una distribución de ingresos más equitativa.
  • Incremento en las libertades básicas.

El desarrollo sustentable precisa de una serie de condiciones para que tenga lugar. En principio, el inventario de capital natural no debe disminuir en el tiempo. En este contexto, el inventario de capital natural incluye todos los activos de recursos naturales y ambientales, desde el petróleo en el subsuelo, la calidad del suelo y agua subterránea, la pesca en los océanos y la capacidad del globo para reciclar y absorber carbono. El significado de un inventario de capital natural constante es más problemático.

La calidad de vida es el objetivo al que debería tender el estilo de desarrollo de un país que se preocupe por el ser humano integral. Este concepto alude al bienestar en todas las facetas del hombre, atendiendo a la creación de condiciones para satisfacer sus necesidades materiales (comida y cobijo), psicológicas (seguridad y afecto), sociales (trabajo, derechos y responsabilidades) y ecológicas (calidad del aire, del agua).

Por el contrario, el estilo de desarrollo sólo obsesionado por el crecimiento económico ilimitado y cuyo principal objetivo es la riqueza (acumulación material y monetaria), utiliza para evaluar su crecimiento el concepto producto nacional bruto (PNB) y para evaluar el bienestar de las personas el concepto nivel de vida.

El producto nacional bruto (PNB) reduce todos los bienes y servicios a su valor monetario, ignorando variables sociales, psicológicas y ecológicas. Por ejemplo, considera como ingresos a la riqueza del país actividades que no añaden nada a la producción real –gastos militares y hospitalarios- y otras que implican un deterioro de los recursos naturales –tala de árboles, energía-.

El nivel de vida es un concepto estrictamente económico y no incluye las dimensiones ambiental y psicosocial. La calidad de vida, en cambio, alude a un estado de bienestar total, en el cual un alto nivel de vida se torna insuficiente. Por ejemplo, una persona con un alto nivel económico, que reside en una ciudad contaminada por ruido y smog y que además padece estrés por las exigencias laborales, tiene un nivel de vida alto pero una baja calidad de vida.